Adagio de la espera

     
 
    Tarde, de llovizna gris
    Pero el sol está en ti
    Fundido en tu regazo
    Tejes y tus manos son
     Dos lirios al amor
    Reposo en mi cansancio
    
   Ven, te quiero ver andar    
    Silenciosa y frutal
    Adagio de la espera
    Ven, que el tiempo es de los dos
    Y por gracia de Dios
    Tendremos primavera.
             
 
    Si eres pan que floreció en la mesa del amor
    Y el vino de tu sangre es sabia
    Si tu aliento en el cristal
    Es cielo abierto al Sol
    La luz en tu regazo canta
    Ven que este tiempo que es de Dios
    Es tiempo de los dos
    Y es gracia por nuestro amor.
 
    
    Mis manos, algo torpes tal vez
    Sin más sabiduría que andar sueltas
    Se elevarán a la distancia oculta
    Tan cercana a mi ser de tu cintura
    Y un murmullo de estrellas bajará por tu rostro
    Como un río de vida al mar de tu ternura.
    
    Y estas, mis manos torpes no sabrán de fatiga
    Para el trabajo honesto y la mesa bendecida
    De siempre en adelante y por toda la vida
    Para que todo ría, para que todo cante.
    
 
   Ven, te quiero ver andar    
    Silenciosa y frutal
    Adagio de la espera
    Ven, que el tiempo es de los dos
    Y por gracia de Dios
    Tendremos primavera.
 
    Si eres pan que floreció en la mesa del amor
    Y el vino de tu sangre es sabia
    Si tu aliento en el cristal
    Es cielo abierto al Sol
    La luz en tu regazo canta
    Ven que este tiempo que es de Dios
    Es tiempo de los dos
    Y es gracia por nuestro amor.
 
                       José Larralde

 

Intérprete: José Larralde

 

 
     
 

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